martes, 12 de julio de 2011

Sólo un recuerdo

Cuando se mira alrededor, se ve lo que cada persona tiene en su mente. Y ahi jugamos al juego de lo que yo quiero ver y de lo que no veo, o simplemente no me apetece enfrentarme ahora.
Despues de un poquito de más de dos meses, y de ver tanta calamidad en la calle, tanto robo, tanta molestia inservible y molesta, uno se da cuenta de que hay algo todavía por hacer.

Fueron tantos momentos en los que sentirse reina, princesa, dama o mujer ya no importaba. Para ser cada una de estas cosas, solo hay que saber creer en en uno mismo. No a todo el mundo trataron igual, y digo todo, porque también nos podemos sentir reyes, príncipes, señores u hombres.

Si... cada persona es un mundo. Aunque si dieramos cuenta, o importancia real a esta frase, veríamos que el mundo esta hecho por personas, y que cada uno tiene una alma de diferente color pero no de diferente mundo.
Así fue él, un alma de color en un mundo oscuro y triste. Lleno de esperanzas rotas por un pasado, cada día se levantaba y su unica rendición era llamarme lopina. Así fue como me sentí integrada en el mundo.
Gracias a la enseñanza de cada año, de cada paso y en cada etapa, me he sentido yo misma y con mi propia creencia.

Lo que no saben la mayoría de las personas con las que cada día tropiezo, es aprobechar la vida con cada persona que se presta a vivir un trocito de ella. O toda una vida.
Lo que no sabe la mayoría, hasta que realmente lo aprecian, es el dolor envolvente que te despierta cuando una persona se ha ido... para siempre.

El motivo

Con una oleada de desatres, ya sean humanos o naturales, existe la posibilidad de que todo el pasado quede hecho trizas en un presente como el que hoy día conocemos.
Después de tanto cavilar, y volver a decidir que la historia tiene que volver a resurgir de las cenizas, me temo que lo mejor acaba de empezar aunque todo quedase en ruinas.
Y es que, mirar al pasado no es recaer, sino construir cada piedrecita olvidada, cada roca que fue un muro, y volverlo a alzar para construir un presente mejor.

Se añorará todo lo impensable, y se recordará lo vivido como si cada momento de flaqueza marcara el territorio de una ruina que será histórica y de la cual enseñaremos...
Porque volver a empezar es hacerlo desde la historia, desde el pasado que fue tapado por un manto silencioso de miradas que sólo miran, y que hablan de lo que podría ser, y de lo que no fue.