domingo, 28 de diciembre de 2014

Sé libre y Vuela...

Perdóname si callo, si te callo,
si no me entero, cuando dices “Te quiero”.

Perdóname al no saciarme con tu silencio
con mi boca por pincel,
con mis palabras por suspiro.

Perdóname si quise alzar el vuelo
tan alto, que te perdiste en el miedo.

Perdóname, si lo años,
no ocultan mis celos
cual batalla me enfrento,
tras el cuento de tu cuerpo
que se entrega ligero.

Perdóname, si con mi abrigo
asfixié tu calor,
si mis fuerzas se debilitaron,
si mi corazón se perdió entre súplicas...

¿Si hiciste de mí, una condena,
porqué encerrarnos en pena?
-Sé libre, ¡Vuela!-

“Dedicado a todos los que vivimos la vida intensamente y las emociones son la primera sonrisa de un recuerdo, por mucho que duela” Autora: Patricia López Castillo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Escribo al revés...

Las letras me confunden, con él.
Las líneas se apartan de la tinta,
que tontería, verlas separarse,
como tan-to, tiem-po, ton-ta,
con  tem-pe-ra-men-to,
esperando en tormento
mientras la tormenta,
apaga las luces y enciende el cielo
con sus rayos que rayan la noche,
quebrándola entre suspiros,
queriendo empuñar un trueno,
y dar de pleno, en los fantasmas
que me atormentan.

Al presente aprendo a discutirle,
a bailarle y a buscarte entre sus sombras,
bajo los paraguas de esta lluvia que provocaste,
que seca mis ojos, en las noches de ser etérea:
“Nada de princesa
que sólo cuenta su historia.
Nada de cuentos relatados
en sus andares consumados”.

¡A la espera espero!
Y desespero de mi misma
por pensar que hay calma,
después de tanto alboroto.
Con descaro, mis dedos se atreven
a echarme un pulso más.
Al aire, un quejido. Al cielo, nubarrones.
Descorro las cortinas, y corro
y me socorro y emborro
la mirada al infinito
entre mi suerte y tu sino.

¡Y me pongo como una moto!
Arranco, me descolocas y ¡milagro!
Mi otro misterio, mi propio halago;
saber que estoy loca,
que perezco en la búsqueda
y padezco de una enfermedad
que mi médico advierte
que no tiene cura.
Él se esmera y me detiene
al intentar volver, a mojarme contigo.
Y así huyo con orgullo,
de una perpetua conmoción
refugiándome en este timón
que se raciona sin dueño,
entre apetitos, ambición,
tortura y deseo.

"Dedicado a las reinas que nunca quisieron ser princesas y a aquellos príncipes bandidos que las hacen felices". Autora: Patricia López Castillo.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Cartas al 50%

Compartamos el aire fresco,
mientras caminamos
cada uno por un lado de la calle.

Compartamos la noche
a medias, con el silencio.

Compartamos un ron,
pero tú con cola
y yo con limón.

Compartamos un cigarrillo,
pero no más de la mitad.

Compartamos un beso
y besémonos con pasión
pecando de ignorancia.

Deja que te muerda,
sólo, en la mitad de tu labio,
podría prestarte el mío...

Compartamos una mirada
como los piratas, con un parche.

Dame tu mano, sólo una te doy yo,
nada más que un momento;
treinta segundos pausados
mientras que entre regalarte una sonrisa
y no querer volver a verte
pasan los siguientes treinta minutos;
Y me envuelves en tu perfume
quedándonos con la mezcla de los dos.

Devuélveme un baile,
Antes de que amanezca,
¡Solo queda media hora!

¡Desnúdate! Pero hazlo a media luz.
Abrázame sólo, medio minuto.

Apresúrate a sentir, sólo
La mitad de lo que te digo,
Inquiétame con tu lengua,
Sólo,  media mañana.

Acuérdate cuando te vayas,
que eras la mitad de mí
En algún lugar donde fui,
Esa otra mitad que ansiabas.

Recuérdame que hay un secreto
Y la mitad es tuyo,
Y la otra mitad...
Es nuestro.


"Dedicado a aquellos momentos en los que hacer las cosas a medias, si es entre dos, no está tan mal" 25 Oct.2014. Dchos. Rerervados: Patricia López Castillo.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Es fácil odiarte si…

Me mareo, me cabreo y me espero
Para ver tus ojos sonreír.

Es fácil, si te odio tanto
Que mi llanto roza mis labios
Y al besarte sanan el camino de tu soledad.

Te odio:
Como un recuerdo
Cuando se mira en tu espejo,
Al cruzar nuestras miradas
Y temblar mis pupilas,
 O al buscarte y no encontrarte.

Sería fácil pensar en odiarte
Cuando la muerte de ti, está enamorada.
Y enamorarte en vida
Adivinando tus días, frente a frente,
con tus manos aceleradas,
latiendo al rozar mi cintura.

Entre besos, en mis vicios, en mi refugio,
En tus dudas, no es fácil, nada complicado;
Pintando de color el borde de mis dedos,
Para sanar tus heridas infinitas.

Y te odio… tanto…
Que odio no saber odiarte.
A sabiendas sé, que tracé tu nombre
En mi corazón, y usaste el tuyo para abrigarme.
Hoy acabé amándote en mi tintero,
Diciéndole al aire que…
… Hoy olvidé mi rencor.
Y no es fácil, no trabarse
en el bolsillo trasero
de tu pantalón vaquero.
Y allí dejé mi nota, suelo acordarme:
“El aire es tu suspiro que recorre mi boca,
bésame esta noche, hasta que me vuelva loca”.

"Dedicado a esa canción que tantas noches se me fue la voz, por verte sonreír".  Autora: Patricia López Castillo.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Tu nota me dice...

Me hechizas,
me embrujas,
me dominas,
me maldices,
me embargas, el corazón,
me magnetizas...

...Resumo tu tinta:
¡Me encantas!

"Dedicado a esos momentos en los que una nota puede decir mucho más que dos palabras". Autora: Patricia López Castillo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

....................Pensarás si soy yo....................

Mueren las mariposas,

Dentro de un corazón,

Espinado en esperanza

Y malherida pasión.

Penas en madrugada

Llanto, lágrimas y sudor,

Un amor se te escapa,

-Pensaré si soy yo-



(Patricia López).

lunes, 10 de noviembre de 2014

Carmín y Algodones Rojos

Con esta pintura por destapar, que tapa mis heridas
de corazón abierto y cicatrices que ya no van por dentro.
Bajo esta lluvia, boquiabierta, se ensucia mi rostro
que oculta las arrugas, hendidas y encorvadas,
Con un rímel que las talla, señalando a una,
el  juicio de tus labios que me recuerda a mi espejo;
Besado y manchado de carmín, recordando los besos bandidos
que se quedaron en restos al caer la noche y volver.
Volver, regresar, huir de la gente
que se embriaga para encontrar el amor
en una copa vacía de recuerdos  a la mañana siguiente.
Y vuelvo para salir de un suicidio de voces,
de humos que forman palabras y nubes de hielo
y bailes al retortero que sacian la soledad.
Y me miro, y el túnel de tus ojos
se encierra en un algodón con tónico,
(Y pensar que mis poros respiran de nuevo).
Y saber, que volví a casa buscándome
con un día que se va y una noche que me llamó
para hacer de estos versos, mi propio maquillaje.


 “Dedicado a todas aquellas mujeres que alguna vez tapan su belleza y a aquellos hombres que saben apreciar a la mujer con su natural belleza” 9/11/2014. Autora: Patricia López Castillo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

A la espera de un verso

¿Qué es la paciencia?
¿Sapiencia?
Ilustres gotas de tinta
que resbalan por nuestros dedos,
cuando ya está todo en silencio,
y la pluma se quedó
a esperar su próximo tintero.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Alhajas y una Caja

Pino, joyas y un destino:
-Quemaron su piel. Ella nunca se curará,
Tiene tanta vanidad…- Le dijo a su hijo al nacer.
Y murió por dentro, adentrándose en un lamento,
Como se queja el viento, cuando me despierto.
Requerimientos extremos, al compás del tiempo,
Al medir unas horas, que con dinero no entiendo.
¿Tengo la culpa de verte ahora así?
Tus miedos llenaron tus arcas, tus ropas ahora son lujos,
Armani, Vuitton y qué decir de Chanel,
llenas de riqueza, tu corazón, ¡Mírate!
Con una insignia y con un perfume,
Que ni siquiera te luce, pues tu olor es más dulce
Que las cuentas del Sabadell,
Y que pagas con la tarjeta, comidas con Santader,
Un crucero reservaste, con esa tarjeta negra
¡No entiendo muy bien porqué!
Y ahora, mis cuentas me cuentan
Que en números rojos están, como estos labios que te dicen
¡Tía, vas de “sobrá”!
Y  me cuentas y me dices con esas voces me induces
 A una ostia bien dada, con mis palabras omites,
Que un discurso es tu cuerpo, ¡A mí no me invites!
Que si yo fuera una furtiva, me haría ladrón y seríamos felices,
Porque bien sabes lo que esconden tus anillos, y mis cicatrices,
Pendientes, diamantes y oros, frente a mis alhajas del chino.
Que si de depender dependiera, de ti, llevarías contigo en tu mortaja,
Y cómo buena ciudadana te digo, que mi hambre es testigo
De tu pobreza y de tu estilo, porque tú y yo sabemos,
Cuál es nuestro destino, acabar en una caja de pino
Y sin pensarlo yo y tú, nos convertiremos en lo mismo.


"Dedicado a eso que todos pensamos, vemos y cada día nos da más igual, si total, al final caerás" Autora: Patricia López Castillo.

viernes, 31 de octubre de 2014

Bajo la escalera

   A cada ruido le palpitaba más el corazón. Acababa de despertar en aquel lugar frío y oscuro. Tenía las manos atadas con una cuerda que le rodeaba las muñecas y unía sus tobillos a éstas. Un tormento desolador le arrebataba cada lágrima a cada pregunta que se hacía:
-¿Por qué estoy aquí? ¿Quién me ha traído? ¿Por qué no recuerdo nada?-
Por qué, por qué  y más preguntas taladraban su silencio bajo aquella mordaza pegada a su boca mientras arañaba el suelo, impotente y sus uñas rechinaban en aquel suelo de mármol. Una y otra vez intentó levantarse. Una y otra vez escuchaba en su interior sus gritos mudos. Empezó a revolcarse por el suelo, a dar vueltas sobre sí misma, pero no había manera de soltarse. Estaba como un perro atada a su cadena esperando que volviera su dueño, esta vez, sin agua, sin comida y con bozal.
Sonó un timbre.
–Estoy en una casa- pensó.
   Auxilio decía entre dientes sin que nadie pudiera escucharla. Volvió a sonar el timbre con más fuerza que antes. Intentó abrir la boca, despegar los labios de aquel pegamento.
–Hazlo. Hazlo aunque duela- le dijo su cabeza.
   Acto seguido, abrió tanto la boca que su lengua saboreó algo parecido al hierro: su sangre, la piel de sus labios mezclada con la saliva que se le acumulaba, con las gotas de sudor que le resbalaban por su cara. La comisura de los labios se resquebrajaba por momentos. Tenía que salir de allí. Un sonido parecido al de afilar un cuchillo la detuvo. Por unos segundos una luz a lo lejos y una voz reconocida.
-Pasa, tengo lista la camilla- dijo una voz de hombre.
La chica se quedó paralizada escuchando a las dos personas, una voz de hombre y una de mujer.
-He llegado tarde, pero traigo las inyecciones y el antídoto- Le contestó la mujer que acababa de llegar.
   Lusy no podía moverse, el miedo la petrificó. Sabía que algo no andaba bien y no estaba dispuesta a quedarse sin averiguar nada. Volvió abrir la boca hasta rasgarla por completo y con la ayuda de su baba, gritó:
-¡Auxilio! ¡Salvadme! ¡Ahhh!-sollozó a lágrima viva.
  La luz que estaba viendo desapareció en un portazo. Unos pasos enfurecidos oía cada vez más cerca. La sombra de un cuchillo y ese hombre que acababa de ver venían hacia ella. Ya no había lamentos. Con los ojos cerrados notó las manos calientes de aquel tipo sobre su cabeza, la cuerda que la condenaba a quitarle ese día la vida se la cortaron de un cuchillazo. Con una mano la cogieron de un pie y la arrastraron por un pasillo enorme, donde vio una sombra parecida a alguien colgado, telarañas, algo pegajoso por el suelo se mezclaba con sus llantos. Pasó por la sala de estar, por el salón donde humeaba una chimenea recién encendida. Olía a matanza, a óxido. Lusy se retorcía, lloraba, no entendía nada, sus fuerzas la abandonaron y se desmayó.
Apenas habían pasado diez minutos cuando volvió a abrir los ojos. Un montón de calaveras, monstruos y  calabazas pudo contemplar. La estaban esperando. Todos los presentes le gritaron:
-¡Truco o trato!-
-Feliz Halloween…-musitó Lusy para ella mientras recuperaba el aliento.

Fin.
"Dedicado a esos amigos que te hacen bromas de este tipo pero que nunca te abandonarán, ni siquiera en Halloween". Autora: Patricia López Castillo.

viernes, 17 de octubre de 2014

Yo te propongo

Yo te propongo, mirarte:
Hacer de ti, tu espejo.
Yo te propongo tu sonrisa:
cautivar cualquier alma
que sepa estar cerca de ti.
Yo te propongo, tu propio camino
anclado en los vendajes de tu piel.

Yo te propongo tu mirada:
un eclipse sin final,
un amanecer sin promesas,
un día sin culparse
por algo que olvidaste,
por algo que olvidé.

Yo te propongo:
no mirar al pasado,
ni hacerme mirar al mío;
¡Ni siquiera saber
porque este latir
me funde a mí y a ti!

Yo te propongo...
Tú me propones...
El tiempo que se escurre
entre silencios, hacerlo reír.

Yo te propongo...
que tus palabras...
que las mías...
Yo te propongo
que nosotros...
Yo te propongo...
Una condena: ¡Vivir!


"Por esos días en los que uno no piensa y parece que piensa demasiado sin pensarlo" Autora: Patricia López Castillo.

domingo, 12 de octubre de 2014

La puerta de Baeza

Su insignia le detiene
El tiempo en su reflejo.
¡Qué silencio me hiciste pasar!
Horas y horas sentadas, en su banco,
Tú y yo, soledad.

El surco de mis cejas
Simula un cuento al azar;
Ruinas e historia
Resucitan su suerte,
La haces tuya a sus pasos
Y a los míos te encuentro,
Descubro sus huellas
Y mi regreso invento.

Su perfume lo arrastra el viento.
Las hojas secas lo mecen.
El agua llora acicalando
La fuente de sus labios
Condenados a ser manantial
Que sustenta las calles
Por dónde he de pisar.

Y vuelvo a ti, ahora,
En compañía de sus palabras,
Sobre tu puerta;
su castigo, sus guerras, sus jergas,
Ojeando la entrada del dolor,
Trazando en su muralla
un suspiro que amó.


"Dedicado a ese espacio que compartimos juntos, tu mirada, mi sonrisa, la puerta de tu corazón y la ventana de una caricia"  Autora: Patricia López Castillo.



domingo, 5 de octubre de 2014

¿Se reinventa el saber?

Mundo de locos;
al cual todos miran
y todos temen
en sus arrugas.

¿Escuchas? Ya vienen
¿Quiénes son?
Los poetas desnudos,
Juntos, al azar...

(Patricia López).

Haiku-Caracoleando


"Es tu olor mojado

el terreno seco
de un caracol".

(Patricia López).

Tan, tan pronto.


Tan pronto
como el tiempo te lo permita.
Tan pronto
como tú le permitas al tiempo.
Tan pronto
como deshacerte de tus mentiras.
Tan pronto
como desistas de tus raíces.


Tan temprano
llegará la muerte a verte,
sin ni siquiera saber si equivocarte fue lo mejor...

...Tan pronto,
morirás por dentro...
...Tan temprano en tu dolor.

(Patricia López).

sábado, 27 de septiembre de 2014

SILENCIO

Hoy soy capaz

de arañar el tiempo

y esculpir en su boca

este amor con un verso.


Llevarlo sólo cuando te veo,

llevarlo conmigo,

para que el universo

caótico de tu sonrisa,

caiga en silencio,

en suspiro,

en lluvia visceral

por mi vientre alocado,

por esos labios

que me venden

a una sola razón;


La aguja que marca el reloj

se ha roto en los minutos

y sólo quedan los segundos,

lentos, deliciosos y ruines...

                                    ...Silencio.... Quédate conmigo...
                                          ....otra noche más...

martes, 23 de septiembre de 2014

MI NOMBRE

Se  te olvidó mi nombre.
Se te olvidó mi nombre
bajo las teclas, bajo los dedos,
bajo la dermis, bajo la epidermis,
en la sangre, la carne, bajo los huesos.
Se te olvidó mi nombre en cada partitura,
En tu huella, en tu ternura,
En tu gemido, en tu presencia.
Te olvidaste de tu nombre,
De tu apellido, de tus alas;
Ancladas, desencantadas, recluidas,
Cavadas como si ya estuvieras muerto.
Se te olvidó volar, sin tocar tu pieza favorita.

Se te olvidó el anochecer,
El encanto se te olvidó al ducharte,
en la toalla, pisada por alguien.
Se te olvidó el camino, la acera, el acerado,
Las piedras que hay debajo,
El manto de versos que vas pisando.

Se te olvido mi nombre
oculto en tu silla,
en el silencio, en mis lágrimas,
en la realidad, en tus palabras.
Se te olvidó tu nombre, se te olvidó mi nombre;
Amantes, bohemios, desamparados, veraces.
Y entre mis tripas y tus dedos
Encuentro tras encuentro,
Se te olvidó mi nombre conmigo;
La soledad, las horas,
Un recuerdo amargo,
Tu pasado imborrable,
Tu misterio olvidaste ocultarme;
Taparte, arrepentirte, batallarme.
Se me olvidó avisarte,
Enredarte, buscarte, respirarte.
Se me olvidó serenarme,
Encontrarte, complacerte, olvidarme
de aquella estancia seductora;
Sucia, con olor a whisky,
A tabaco, a pintura, a paja,
a sembradero de canciones.

Se te olvidó mi nombre en tu pelo,
En tus ojos, oscuros, míseros,
Embriagados y sinceros
Pidiendo a gritos consuelo.
Se te olvidó avisarme,
Tallarme, llamarme, velarme y
Enterrarme si estoy muerta.
Se te olvidó que soy testaruda,
Andrajosa y convaleciente,
Llorona y miedosa cuando hay dolor;
Me raja, te encrucifija
Y teme a los rincones de tu mueca.

Se te olvidó tu nombre lejos de mí;
En mis labios, envenenados, amados,
Entusiasmados, compenetrados.
Se me olvidó olvidarte en el olvido.
Se te olvidaron tus lágrimas en mis labios,
En mis bordes, en mis risas, en mi silencio
Se te olvidó, mi nombre en tu ombligo.

(Patricia López Castillo).

UN BESO EN EL AIRE...

Percibí enhebrarse las sílabas,
los versos hilvanarse
con una pieza de cebada,
y un quinto piso por abrir.

Me suicidé consumando
los pasos al pasar por el llanto.
Velé por ese velo pintado,
violento y sumiso.

Miré por los ribetes de sus ojos,
Encrespados, encriptados y vidriosos.
Me oculté escaleras arriba,
Y por doquier,  rodaron,
Dejando ocultos los besos
En las aceras de sus zapatos.

Testigo del suspiro que los unió fui,
Sólo una vez les vi subir;
En un tropiezo,  callaron sus labios,
Rodaron por los peldaños
Que el viento dejó ocultos,
Y en aquella escalera,
Con un beso en el aire,
Se bebieron las nubes
Los recuerdos y la noche,
Con aquel beso en el aire.

Derechos reservados de la autora: Patricia López Castillo.

martes, 16 de septiembre de 2014

CORAZÓN DE HUEVOS ROTOS

Si me olvido de escribir,

De que mis palabras son para ti,
                                               (Y me obligo a comerme

Un huevo crudo, con atún)


Si me olvido de echar aceite a la sartén,

Cuando ya el fuego la calienta.
     (Agua que se mezcló con aceite,

Cuando el fuego aún no estaba caliente)


Si me olvido de remover los huevos,

De no echarle sal, ¡que insípida vida!

                                               (Si me olvido de ti, no es porque yo quiera,

Sino porque tú te olvidaste de mí)


Y esa tapadera, que me cubre de salpicaduras,

Que si al descubierto queda, ¡saltan!

     (Me queman, y me ensucia la vitrocerámica)

Y esas manchas que quedan,

Que por más que uno limpie, siguen siendo manchas.

                                             (Manchas, manchas, manchas,

Imborrables manchas…)


Y esa paleta de madera, arrugada por el tiempo,

Por las miles de comidas que ya ha hecho.

     (Dañada por ser egoísta ante otras palas,

Que de nuevas, no interesan)


Y se pega y se despega,

Simple tortilla,

Deforme tortilla,

Una tortilla ovalada,

Una tortilla pocha…

…Fui, Soy, Seré, y queda en hoy,

Lo que ayer fue.


Y la sartén grita: ¡Se está quemando tu comida!

¿Y qué más da? ¿La podemos compartir?

                   (Un plato hondo, que no cuadra,

                   Para darle la vuelta y servir)

<< ¡Ay! ¡Cómo vuela, esa tortilla que haces!

Vuelta aquí, vuelta allá, vuela sin parar.

Perfecta volando, la haces sin más

Sin caerse de la sartén>>


Y ahora, lo intento, de una vez,

y a la de mil veces más ¡Vuela!

Sin derramar, Sin quemar nada más,

Sin incendiar la cocina,

Sin tener que tirar, mi comida a la basura.

Y mi plato, ¡ahora es plano!

Me espera con un tomate con sal.

Una tortilla, lleva tu recuerdo.

Y una sartén por fregar

en el fregadero.

Aunque ya no importa,

Porque ya no estás.

"En recuerdo de la sartén pegada que quedó en el fregadero, con un par de huevos rotos caducados y una tortilla por hacer" Mi agradecimiento a mi amiga Enara López, por sacar el título de este tema mientras me comía la lata de atún"

jueves, 11 de septiembre de 2014

TU SANGRE, MI VOZ.

¿Morirá
mi voz sofocada?
Mis ojos en un abismo
Caerán sobre ti mismo.

¿Provocaré
mi voz en tu silencio?
Mis manos trazarán
Un poema reclutado y mísero.

Y entre noticias y bombardeos,
Leyes secas y tiroteos,
escucharemos juntos
Ese verso, que un día conoció;
Guerras y hambre,
Muerte por Paz,
Envidia y soledad
en guerra por la mar,
avistando una tierra ensangrentada.
Un dolor que resucitó
un ancla dormida
y una bandera, nación,
y un barco vencido, poeta,
Que jamás quizás, nadie venció.