martes, 29 de abril de 2014

SE LE FUE DE LAS MANOS



....Sola, recogió sus cenizas
y las sembró de valor
en aquel rincón
donde despojó su flor...

...Ella, que vio florecer una sonrisa
 en la miseria y en la adolescente penumbra.
… Ella, que de una inocente brisa
Cultivó en sus labios mojados lo que un beso la marcó.

De ella, de aquella, de ella…
De aquel día me hablaron...
De la envidia la acusaron ser testigo,
¡Qué dolor pasear como mendigo!

Fue aquel día, donde su tez ya no brillaba.
Fue aquel grito que derramaba su piel,
Enroscada entre sus sábanas.

Fueron sus sienes, que arrastraron
De dolor las ánimas.
Fue el dolor, que no tuvo piedad de ella.
Fue el llanto del día en el que amó.

Patricia López Castillo