martes, 3 de junio de 2014

COMPARSA DE UN POETA RESENTIDO

                                      Viento, que respiras su amor.
Que rozas su mano con descaro,
y ardiendo en su pasión
soplas riñendo tu brisa
cuando a ti se acerca lentamente...
                                      ¿Qué remedio te queda sino esperar
y mirar hacia a un lado,
tímido y sin despertar,
soñando nada más?
Y son sus ojos que relucen en ti.
Luces que brillan en ese antro,
de dos miradas que a comparsa van.
Presumiendo de su vuelo
Exaltan el corazón de un poeta
aniquilado por las ganas
de no rendirse en tu boca.
                                      Son las palabras de un trovador
bailando al son de un poema, 
De tu brisa y su mirada
con esa letra infinita, 
con esa mirada de niño
                                      Que ha perdido en el desierto
y has dejado que su boca,
sea presa de ese momento,
de sequía creado por ti
como un ciclón enamorado.
                                     Es fuerte el latir que hay en tu pecho,
por besar su boca, sin tenerlo cerca.
¡Búscalo!¡Bésalo!
Ponle remedio al amor,
                                      sin esperar bajo este techo.

BRINDIS A JUAN CARLOS I

Y partió en un mes de junio. Inolvidables
elecciones europeas y otros ladeos;
dimisiones dimensionadas por gobernantes.
Aplastantes comentarios y otros museos
de desfalco e indulgencia
cualesquiera que sean dichosos
en los que confiamos.¡Perdeos!

Para traer palabras grasientas evitamos creer.
Ni siquiera, lavando sus manos pudimos ver.
Y el pueblo permite, como pueblo que perdona,
como pueblo que pide, la salvación de su ser.

Y pueblo somos todos. Y seremos todos.
Aquellos que de una generación venidera
vienen para enseñarnos una nación con modos...
... Modos de ser modelo, creado y arrumbado
por algo que un día prometieron.
Periodos de experimento, de callar y de lamento
barrido por el silencio; siempre escondido movimiento.

¡Oh! Rey, que elefantes vas a cazar
cuando de la miseria no nos puedes sacar.
Que pides perdón y con tu inteligencia nos haces llorar,
De nuevo, para quedar como un verdadero Rey.
¡Oh!Rey, con admiración,
los más mayores te hacen referencia...
...sólo fue un desliz...

¿Y que es democracia? Todos preguntamos.
¿Y que es política? Nadie se calla.
¿Y que es república? Todos gritan.
¿Y que es este País? Un juego...(...para tantos...).

Oh, Juan Carlos, que fue criado en dictadura,
de una España doliente y en desventura,
que te enseño a ser fuerte, pero nunca en su locura.

Y tu padre te cedió a nosotros.
Y años de gloria vendrían,
¿quien supo cual sería tu destino,
Y que malabares te acecharían?

Con un golpe de estado y un tiroteo en las Cortes,
a nuestro Rey, sin corte, vestido de militar,
vimos avisando el fracaso, de esa gran barbaridad.
Que cuando hablas te respetan,
que cuando mandas a callar,
un silencio nos harás recordar.

Tu abdicación, hoy, nos regalas
para dar un paso más.
¡Qué bien lo hiciste al abatir tu doctrina!
¡Viva el surrealismo y su disciplina!

Patricia López Castillo.