miércoles, 16 de julio de 2014

AL FILO DEL ABISMO.

Todo llega... ¿Y, cuándo preguntas tú?
Ensimismado en tus quehaceres,
ni siquiera das tregua a tu rostro,
a tu piel enloquecida por el desastre
inhumano que te sofoca.

Quizás mañana, no tengas músculo
suficiente para afrontar tu desidia.
Tu tormento se retuerce
entre la sofocante luz de la luna,
que para ti, ayer fue tu alivio.

Ni siquiera miras a un lado,
y ni siquiera al otro.
No rompes las cadenas que te atan,
que fustigan tus pies
a base de lágrimas callejeras.

Y un gato maúlla y se lamenta contigo.
Y otro te ronronea, aún tienes corazón.
Qué más da si el dolor nos da la libertad,
te da el suspiro para levantarte,
cada mañana y admirar a otros,
a ese llamado tú, que en tu espejo,
hoy vislumbra inocuo tu llamada.

Eres tú, sólo y despiadado dentro de ti,
como una muñeca de porcelana,
vestida con adornos lustrosos
y de los que hablar.

¡Qué feliz! ¡Qué asombro!
Vestido de traje, elegante,
pero ¡que informal adentro!
Con tu época de Oro, Eres tú, eres otro.


Patricia López Castillo. 14.07.14