jueves, 31 de julio de 2014

PROTEGERSE NO ES SÓLO CUESTIÓN DE SUERTE.

Huyeron solitarias, cual noches
de tormenta desoladas.
Te hicieron fuerte, humano,
sufridor cuando yo siento,
siempre mesurado en tu aliento
que contuve, y se lo llevó el viento.

Desmejorado, tu llanto adormece,
enternece y se enfurece bajo la litera,
(y aún no me deja dormir...)
(y no me deja sonreír...)
sin tu amor no haces gotera;
y en esta sociedad austera
creces cual flor en el desierto
(y esperas...).

Seca y vieja
mis patas de gallo te muestran
y también valiente, prudente,
meciendo a tu lado y mereciendo
un compás mutuo, que nos hace,
de vez en cuando respirar
(y un aliento más...)

Con una mueca,
tu muñeca aún dibuja
mi sonrisa en un rincón
abandonado,  no creas
si el vivir te elevó la razón,
admite, que tragaste su aprecio
¡Qué quedó de aquel guión!

Cuando eres yo, cuando soy tú.
Cuando tú, eres tú
sin jugar a ser otro,
(y acogernos, protegernos...)
y yo, soy sólo conmigo,
a jugar contigo sin escusa de perdernos.


Todos los derechos reservados del autor: Patricia López Castillo.