jueves, 11 de septiembre de 2014

TU SANGRE, MI VOZ.

¿Morirá
mi voz sofocada?
Mis ojos en un abismo
Caerán sobre ti mismo.

¿Provocaré
mi voz en tu silencio?
Mis manos trazarán
Un poema reclutado y mísero.

Y entre noticias y bombardeos,
Leyes secas y tiroteos,
escucharemos juntos
Ese verso, que un día conoció;
Guerras y hambre,
Muerte por Paz,
Envidia y soledad
en guerra por la mar,
avistando una tierra ensangrentada.
Un dolor que resucitó
un ancla dormida
y una bandera, nación,
y un barco vencido, poeta,
Que jamás quizás, nadie venció.