sábado, 7 de febrero de 2015

MANERAS DE MIRARTE.

¿Qué hay del llanto
que rompe la noche en mi boca
cuando huyen los miedos,
cuando ya no hay quimera,
más que funesto amor?


Secuela de una canción,
de una frase de un poeta,
de una ceja de confusión
levantada entre el sollozo
de una lluvia agazapada
ante el regreso de las sábanas.


Entre el perfume,
la ira, la locura y la resignación,
calavera del día,
que me trabó en tus ojos.
Lienzo que tanto codició
mi sonrisa indagada
por la forma de mover tus manos.
La runa de tus labios
reclamando a gritos unos besos,
sin acuse de recibo.


Sin especular lo que digo,
sin recapacitar en lo que escribo,
perdono tu ausencia incontrolada,
una venganza sentada en la cama
que abate mis caderas y maldice
mi piel en un museo de lágrimas.
De hojas cansadas de tus heridas,
de un bolígrafo que se acaba,
de una tinta, que no se deja pintar
sino es para reflejar 
un gesto;
Ironía y tristeza escrita
en el espejo de la soledad
y un dibujo,
la puerta de mi alma.


"Dedicado a las maneras de mirar el amor, porque hay infinitas formas de mirarte" Derechos reservados autora: Patricia López Castillo.