miércoles, 19 de agosto de 2015

Mirada de un Des-Conocido

Susurré las cuentas del olvido
acaricié los platos rotos
y mi sangre se derramó
en el murmullo de la gente.

Vertí la tinta en tu corazón
bebí el deseo de los errores
y rocié versos
en las ramas de mis arrugas.

El llanto dejó de gritar;
se perdió en el sendero
con el recuerdo y tus labios,
donde las palabras, se hicieron añicos.

Patricia López. Derechos reservados de autor.